Negar derrota y acusar fraude, ¿un lucrativo negocio de Donald Trump?
El Colegio Electoral de Estados Unidos confirmó este lunes al demócrata Joe Biden como presidente electo.

El hecho significa un golpe para el actual mandatario, Donald Trump,  quien intenta mantenerse en el poder negándose a aceptar su derrota y haciendo acusaciones constantes, sin fundamento ni pruebas, sobre un supuesto fraude en los comicios.

Sus afirmaciones, en el marco de la carrera electoral, atrajeron una atención enorme, por lo que donantes de todo el país han estado dispuestos a entregar cientos de millones de dólares. Pero esto pone la mira sobre el dinero recaudado por el presidente en su lucha, a toda costa, por la Casa Blanca.

Dinero para revertir el fraude, según Trump

Desde el 3 de noviembre, día de las elecciones, 207,5 millones de dólares fueron recolectados por la campaña de Trump y el Comité Nacional Republicano (CNR), según la revista Forbes, que habló de ese dato el 4 de diciembre.

“75% del dinero que se está recibiendo se destina a un nuevo Comité de Acción Política (un PAC, en sus siglas en inglés, que se crea para apoyar a candidatos y no están sometidos a límites de cuantías) llamado Salvar América, que el republicano puso en marcha el 18 de noviembre y que tiene como objetivo sufragar sus actividades políticas después de dejar” el poder, escribió a inicios de diciembre el diario español El País, citando a medios estadounidenses.

Sin embargo, según CNN, solo cuando dicho porcentaje alcanza los 5.000 dólares, “el dinero ingresa a la cuenta para el recuento de la campaña de Trump”.

De acuerdo con la información de Forbes, el dinero se utilizaría para “seguir liderando la lucha para limpiar nuestro corrupto proceso electoral”, conforme lo afirmó Bill Stepien, jefe de campaña de Trump.

Pero expertos, desde antes de los comicios, vaticinaban otras finalidades para los fondos. El director de reforma federal del grupo Centro Legal de Campañas, Brendan Fischer, le dijo a la BBC que los recaudos podrían terminar destinados a “respaldar una carrera política” de Trump y “potencialmente hasta llenar su propio bolsillo después que deje la Casa Blanca”.

En noviembre, cuando abogados del presidente ya emprendían acciones legales en varios estados clave para cuestionar los resultados, Joshua Douglas, profesor de la Universidad de Kentucky, dijo a la AFP que la finalidad de ello parecía “ser socavar la confianza de los votantes en la legitimidad de las elecciones y recaudar fondos”.

Seguir en el poder

Uno de los intentos más recientes y exitosos de Trump de entusiasmar a sus seguidores fue el del pasado 5 de diciembre, cuando volvió a declararse víctima de un robo en las elecciones en su primer mitin poselectoral, asegurando ante una multitud de personas que acabaría ganando los comicios.

Ahora, aunque la confirmación de la victoria de Biden propina un golpe de gracia a los intentos de Trump de revertir los resultados, aún es posible que el mandatario saliente trate de interferir en la última fase del proceso, cuando el Congreso se reúna el 6 de enero para dar su visto bueno.

Todavía falta que las dos cámaras del Congreso se reúnan para poner el sello final al resultado de las elecciones, en una sesión encabezada por el actual vicepresidente estadounidense, Mike Pence, quien preside el Senado.

Aunque se trata de una nueva estrategia exagerada y con una meta muy complicada de alcanzar, los aliados de Trump ya anunciaron que seguirán en la lucha de mantenerse en el poder hasta el último momento.

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