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Piratería y mercado negro del fármaco Remdesivir en Venezuela

El remdesivir, que usan en pacientes con complicaciones por coronavirus (Covid-19), puede llegar a costar en Venezuela entre US$300 y US$1.000 en el mercado negro; reseñó El Diario.


El remdesivir es un antiviral que ralentiza la reproducción del virus. Aunque aún sigue en fase experimental, este antiviral, fabricado solo por el laboratorio estadounidense Gilead Sciences, fue el primer medicamento en obtener una autorización de emergencia de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) para su uso en pacientes con coronavirus (Covid-19) en estado grave el pasado el 1° de mayo.

Semanas después, el 25 de junio, la Agencia Europea de Medicamentos recomendó a la Comisión Europea su “autorización condicional” para los pacientes en condición crítica. Sin embargo, el caso de remdesivir ha generado polémica por dos motivos: su precio y su eficacia. El costo de comercialización es de alrededor de 2.345 dólares por paciente, cuando su fabricación, de acuerdo a un análisis del Instituto de Revisión Clínica y Económica (ICER), es de 10 dólares por dosis.

Por otra parte, de acuerdo con un estudio publicado en el New England Journal of Medicine se encontró que los pacientes con Covid-19 tratados con remdesivir tenían un tiempo de recuperación promedio de 11 días, comparado con los 15 días de los pacientes que habían recibido otro tipo de tratamiento.

A pesar de esto, no hay suficiente evidencia que demuestre que reduce la mortalidad y evite que los enfermos tengan que ser conectados a un ventilador mecánico.

De acuerdo con el periodista Luis Carlos Días, el remdesivir ya se consigue en farmacias venezolanas como Locatel, Farmatodo, Badan, Cajigal, entre otros; y puede llegar a costa de US$300 a US$450.

– Lo que dicen los especialistas –

Alexis Maldonado, médico internista, dijo en entrevista para El Diario que la evaluación de la enfermedad se dificulta cuando las cifras que aporta el Estado venezolano no resultan confiables.

La Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales proyectó en mayo que habría en Venezuela de 1.000 a 4.000 contagios diarios de covid-19 entre junio y septiembre. El cálculo les valió amenazas por parte de líderes del gobierno de Nicolás Maduro.

Maldonado señaló que los procesos virales como el del coronavirus producen inflamaciones en el cuerpo. Agregó que la inflamación es un proceso celular y bioquímico que libera sustancias que afectan a órganos como los pulmones.

Explicó que cuando un paciente con sintomatología de covid-19 ingresa a un centro centinela lo primero que hacen es consultar desde hace cuánto empezó a presentar la fiebre y tos. En caso de que sea desde hace más de siete días, se ordena una prueba rápida y una placa de tórax. Si el paciente tiene más de 65 años de edad con una serie de criterios, es candidato a la hospitalización y aislamiento.

“Luego de los exámenes rutinaros con la hematología completa, se determina la viabilidad del sistema respiratorio a través de una placa que nos permita ver cómo están los pulmones. Al tener toda esta información, el médico encargado puede empezar a determinar la gravedad de la situación en estadio 1, 2, 3, 4 y 5, siendo esta última la fase más aguda y severa de la enfermedad que compromete la vida del paciente”, afirmó el médico intensivista.

El especialista resaltó que el remdesivir debe ser utilizado durante el séptimo y décimo día de haber iniciado los síntomas. Para Maldonado, de acuerdo a análisis médicos, este medicamento ha tenido una respuesta positiva en pacientes que han presentado esta sintomatología desde hace más de una semana. Antes no tiene ningún efecto, y después tampoco, dice, cuando se trata de este medicamento.

“Cuando el remdesivir entra al organismo impide que el virus se duplique y reduce 30% del número de estas bacterias que se generan en la sangre.“La molécula se introduce en la célula infectada y bloquea la adenosina, la enzima que facilita que haga copias de sí mismo. Estas dosis tienen un efecto significativo en la reducción de los días de hospitalización de un paciente. Su alto costo es porque su producción es limitada. Aquí en Venezuela hubo una carga muy pequeña de esa dosis en el Instituto Nacional de Higiene (INH), y muchos pacientes tienen que acudir a mercados paralelos”, agregó.

De momento, los especialistas piden prudencia. El remdesivir resucitó y se entiende que en medio de una pandemia las personas se aferren a cualquier posibilidad de mejora. Aunque la evidencia científica por ahora es muy limitada, la esperanza es que el uso temprano del fármaco pueda evitar la progresión de la enfermedad.

En un contexto de crisis sanitaria y económica en Venezuela, en el que los recursos son limitados y las necesidades sanitarias crecientes, un gasto extraordinario debe estar plenamente justificado. Sobre todo cuando se trata de un medicamento que puede evitar que una persona se convierta en una cifra más en los reportes de la pandemia.

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