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El equipo reporteril de La Iguana.TV salió a las calles de Caracas para conocer el movimiento de los precios de algunos de los productos de alto consumo.


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Durante el recorrido se pudo apreciar que legumbres, verduras y hortalizas, rubros tradicionalmente más económicos y que por tal razón son la alternativa para los venezolanos de menores ingresos, exhibían precios escandalosos. Por ejemplo, un kilo de papas se vendía en 63.950 bolívares, mientras que uno de tomate estaba ofertándose en 68.900 bolívares. Otro alimento de alto consumo, como la cebolla, usada tradicionalmente en aliños y ensaladas, tenía este lunes un precio de venta al público de 42.280 bolívares.

Incluso el plátano, cultivo criollo que no requiere de insumos importados, ha sido presa de la especulación. Sobre este punto, La Iguana.TV conversó con Delvis Vilera, quien señaló: “los plátanos los vi hace dos semanas en 10.000 el kilo. La semana esta que acaba de terminar, el sábado, por Guarenas, los vi en 20.000 y en 45.000 bolívares los acabo de ver hoy lunes”.

Adicionalmente, muchos venezolanos, incluyendo a Vilera, han percibido que, pese a que durante la última semana el tipo de cambio con respecto al dólar ha permanecido sin variaciones, los precios han subido desmedidamente, como en el caso de los plátanos, por lo cual no existe justificación alguna –si antes se diera por buena la excusa esgrimida incesantemente por los comerciantes, que a ellos les cobran en dólares y deben subir los precios porque luego no tendrían cómo reponer la mercancía– para tales incrementos.

Desde el punto de vista de Edgar Vilera, otro de los compradores consultados por La Iguana.TV, estas actuaciones responden a un aprovechamiento de la situación para vender caros los productos. Piensa que la respuesta gubernamental a los desmanes del comercio es “que deberían haber estrictos controles, sacar a los funcionarios públicos, los servidores públicos”.

Otros rubros visiblemente afectados por la escalada de precios del último para de semanas, son las proteínas animales, los quesos y los embutidos. El kilo de pollo picado –en oferta– se se tasaba a 139.900 bolívares, mientras que ½ cartón de huevos cuesta 149.00 bolívares. Por su parte, el kilo de queso fresco criollo más barato, el guayanés, hoy se vende por 270.000 bolívares y el queso duro está en 273.000 bolívares. En cuanto a los embutidos, el kilo de mortadela cuesta 115.500 bolívares, pero el jamón de espalda alcanza los 627.000 bolívares.

Los precios de los productos “secos” de la cesta básica, como harina de maíz precocida, café, azúcar o crema de arroz para papillas infantiles, también han emprendido un ascenso que no parece tener cumbre a la vista. Por ejemplo, la harina de maíz marca P.A.N. marcaba 86.000 bolívares en uno de los locales que recorrió el equipo de La Iguana.TV y el medio kilo de azúcar se ofrecía en 70.000.

Edgar Vilera también refirió que para adquirir productos a precios más económicos, en la comunidad en la que reside –parroquia Santa Rosalía–, se ha implementado una red de información, en la que los vecinos se comunican para compartir con el resto dónde están vendiendo más barato tal o cual producto.

Lo anterior es una respuesta comunitaria al problema y, según relató, “nosotros como ciudadanos buscamos ciertos lugares dónde comprar ciertas cosas”. Sin embargo, hay limitaciones para cazar los mejores precios. Quien debe cumplir con un horario de trabajo, como él, no puede ir al Mercado Municipal de Coche, conocido por sus bajos precios, especialmente en frutas, legumbres, hortalizas y tubérculos.

Pero en el conocido mercado hay más que buenos precios. Los comerciantes sólo permiten que se les cancele en efectivo y, en juicio de Edgar Vilera, se trata de una estrategia para “desaparecer el efectivo” con la que estaría comprometida prácticamente la totalidad del comercio informal y una porción del formal.

El efecto más inmediato de esta estrategia ya es visible en las calles: la desmonetización paulatina de los billetes de más baja denominación: “Fíjate, ya desaparecieron el billete de 50, el de 100 y van por el de 200. ¿Ves? Entonces allí ellos sacan provecho”, remató.

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