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El gobierno de Nicolás Maduro carga sobre las sanciones de Estados Unidos a Petróleos de Venezuela (Pdvsa) la imposibilidad de realizar los trasplantes de médula ósea en pacientes del hospital de niños J.M. de los Ríos de Caracas, que registró cuatro muertes por esa causa en mayo. Pero la situación de ese recinto es precaria desde mucho antes


“Instruí al Dr. Jorge Rodríguez, jefe de nuestra delegación en los Diálogos de Paz, incluir en los debates el caso de los pacientes por trasplante de Medula Ósea, que no pueden continuar con sus tratamientos por el criminal bloqueo de los EEUU; es un tema de solidaridad y humanismo”.

Nicolás Maduro continúa achacando la responsabilidad de las muertes de niños en el hospital J.M. de los Ríos de Caracas a las sanciones que la Casa Blanca le ha impuesto a su gobierno. Por esa razón, habrían fallecido los cuatro infantes que esperaban trasplantes, y estarían en peligro la otra veintena que siguen a la expectativa.

La realidad del J.M. de los Ríos, que vive las consecuencias de años de abandono, desmiente al mandatario.

En ese recinto faltan 80% de medicamentos de todo tipo y 85% de instrumentos médico quirúrgicos, según la Encuesta Nacional de Hospitales. El servicio de dieta tiene al menos tres años sin fórmulas para lactantes y no hay proteínas para las comidas de los pacientes, mucho menos para cumplir las dietas específicas para cada tratamiento, denuncia la Sociedad Venezolana de Pediatría. No es casual que los servicios públicos y las peticiones de donaciones sean infinitas.

Por si fuera poco, en ese hospital no funcionan las máquinas de rayos X desde hace tres años; el tomógrafo se dañó hace seis y el resonador magnético dejó de operar hace siete años, registra el doctor Huníades Urbina, presidente de esa organización.

“Tampoco hay ascensores y hay mamás que tienen que cargar a sus hijos así sean adolescentes para subir a las consultas por las escaleras. Los médicos tienen riesgo de bioseguridad, pues en el área de Hematología, por ejemplo, no hay ni aire acondicionado. Si esto pasa en el J.M., imagínate el resto de las unidades pediátricas del país”, apunta Katherine Hernández, de la ONG Prepara Familia.


Vietnam Vera es médico de la terapia intensiva de ese hospital, y recuerda que ya en 2006 un informe de la propia Contraloría General de la República daba cuenta de las precarias condiciones del lugar por deficiencias en cantidad de medicamentos, insumos y materiales, de mantenimientos correctivos y preventivos, de dotación de alimentos y de disponibilidad de personal.

“Nada de esto es de ahorita. Pero las respuestas siempre han sido las mismas, excusas. Ahora hablan de que todo es consecuencia del supuesto bloqueo de Estados Unidos, antes hablaban de guerra económica, y así”, denuncia.

En 2006 comenzó a operar el convenio entre Petróleos de Venezuela e Italia ara el traslado de pacientes que necesitaran trasplante de médula ósea. Allá existen 101 unidades de trasplantes, que incluso permiten que el procedimiento se complete entre personas que no son 100% compatibles.

En Venezuela, el procedimiento solo se realiza en la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera (CHET) de Valencia, donde hay dos unidades apenas que además necesitan compatibilidad absoluta, como por ejemplo entre hermanos. También es posible hacerlo en Clínicas Caracas, perteneciente al sistema privado de salud.

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