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Fue en el 2006 cuando se firmó el convenio entre ATMO y Pdvsa, que buscaba lograr cooperación en materia de salud internacional en las áreas de oncología, hematología y trasplante de células


Los trasplantes de órganos en Venezuela son una de las caras de la grave emergencia humanitaria que se vive en el país. Durante el mes de mayo cuatro niños de la unidad de hematología del hospital infantil más importante de la nación, el José Manuel de los Ríos, han muerto esperando un trasplante de médula ósea.

Estas operaciones se realizaban a través de un convenio entre la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y la Asociación de Trasplantes de Médula Ósea (ATMO), ente que se encargaba de atender a pacientes venezolanos con cáncer en la sangre.

Pero desde finales de 2017 los trasplantes de médula ósea en el país están suspendidos, esto debido a una deuda de 10.740.014,07 euros que acumuló la estatal petrolera con ATMO.

Esta deuda que hace referencia a gastos del 2018, impide que más pacientes con leucemia, niños o adultos, puedan recibir su trasplante en el país europeo, negándoseles esta oportunidad de vida.

La cancelación de esta deuda es la única garantía que tienen los venezolanos para reactivar el programa internacional, logrando así que niños y adultos logren recibir el trasplante de médula ósea.

Para la directora de ATMO, Enrica Giovatto, Pdvsa debe pagar la deuda no solo para reactivar el convenio, sino para pagar el subsidio en Italia de 26 pacientes venezolanos que lograron su trasplante y permanecen en el país europeo.

“Hay que pagarles a todos los hospitales público de Italia que apoyan el convenio, para seguir con el programa. Si permanece la deuda será difícil recibir más pacientes de Venezuela”, detalló durante una declaración para El Pitazo.

Fue en el 2006 cuando se firmó el convenio entre ATMO y Pdvsa, que buscaba lograr cooperación en materia de salud internacional en las áreas de oncología, hematología y trasplante de células. En 2016 fue renovado con la intención de elevar los niveles de cobertura.

El acuerdo estipulaba que la estatal petrolera debía cancelar anualmente 13.400.000 euros para la atención de estos pacientes.

Desde la suspensión del programa los más de 700 pacientes con leucemia quedaron a la deriva, dejándolos en el aire ante la espera de la operación que lograría salvar sus vidas, puesto que sus familiares no cuentan con los recursos necesarios para costear esta intervención en un centro de salud privado.

Así ocurre con los pacientes del hospital infantil J.M de los Ríos, donde 26 niños están a la espera de recibir el trasplante que les dará la oportunidad de seguir viviendo, durante la espera cuatro niños han muerto.

El canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, culpó de estas muertes al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y a las sanciones que han aplicado.

Aseguró debido al “bloqueo económico” no han podido cancelar la deuda que mantienen con ATMO, afectando gravemente a los venezolanos.

Explicó que aunque desde Venezuela sí ha sido cancelada la deuda, el dinero fue rechazado por Novo Banco, bloqueando y represando estos recursos.

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