Ir a la barra de herramientas

El integrante de la directiva ad hoc de Pdvsa indicó que la refinería Citgo aún se encuentra en riesgo a pesar del reciente pago de intereses del bono 2020, debido a la cantidad de acreedores que buscan cobrar lo que Venezuela les adeuda  


Un nuevo gobierno en Venezuela deberá asumir la pesada deuda externa que se generó durante las gestiones de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, puesto que éste último decidió dejar de honrarla. Sin embargo, para cumplir con este compromiso será necesario auditar las acreencias para conocer con exactitud las condiciones financieras y la magnitud de las mismas.

El economista Alejandro Grisanti, integrante de la junta directiva ad hoc de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), designado por la Asamblea Nacional, explicó que un proceso de reestructuración de la deuda venezolana será una tarea ardua. Por lo que se deberá realizar un plan de reordenamiento y de auditoría, pero además se conversará con todos los acreedores, no solo los tenedores de bonos, sino también con China y Rusia.

Venezuela mantiene una deuda de entre 150.000 millones y 200.000 millones de dólares entre bonos de deuda, financiamiento de entes multilaterales, préstamos bilaterales con otros países; pagos pendientes a proveedores extranjeros, por expropiaciones y demandas en organismos de arbitraje internacional. Desde finales de 2017, la administración de Maduro dejó de honrar los intereses y capital de los 27 bonos de deuda de Pdvsa y de la República.

Recientemente se conoció que el presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, contrató los servicios de asesoría del abogado norteamericano Lee Buchheit, un experto en renegociar deuda pública especialmente de países en crisis, tarea que llevó por 30 años. Buchheit será asesor estratégico en el plan de reestructuración de las acreencias en divisas del país que adelantará un gobierno de transición.

-Además de Lee Buchheit, ¿quiénes integran el equipo negociador?

-Hay algunas personas que hemos estado apoyando este proceso de renegociación. Hay muchos venezolanos que incluso se encuentran en el país que han participado en algunas conversaciones, pero que no podemos dar a conocer sus nombres por temor a represalias. Por supuesto quedará en manos del presidente Guaidó, la designación de un equipo al frente de este proceso de restructuración de pasivos, una vez que cese la usurpación y el país se normalice.

-¿Se negociará en un principio solo con los tenedores de bonos de Pdvsa y de la República?

-Los pasivos de divisas de la nación son muchos más altos que lo que se adeuda por titulos de Pdvsa y de la República. Las demandas sobre pasivos se calculan en 160.000 millones de dólares, según la consultora Ecoanalítica y de ese un monto, $60.000 millones son bonos. El haberse contratado a un estratega para la reestructuración de los pasivos que tiene la República, no implica que vamos a empezar a tener reuniones solo con bonistas. El problema es mucho mas grande; el desorden, la magnitud de los pasivos heredados de Maduro es mucho mayor a lo que se adeuda en bonos y los que tienen potencialidad de hacerle más daño a la República son aquellos que han venido avanzando en las cortes judiciales.

-¿Cuál será el primer paso para iniciar una negociación?

-Efectivamente, antes de reconocer deuda pensamos que se debe ejecutar un proceso de auditoría muy estricto que determine la legitimidad y el verdadero valor de cada una de esas acreencias, luego iremos a un proceso para conocer la cantidad de pasivos que tiene la nación, para posteriormente reunirnos con los acreedores para determinar esos pagos.

-¿El Fondo Monetario Internacional ya tiene un estimado de cuánto dispondrá de ayuda financiera para Venezuela?

-Eso todavía no ha pasado, será producto luego de conocer el estado real de nuestra industria petrolera, de la capacidad de pago de la República y de la generación de riquezas que tiene el país. En base a eso se determinará el plan de financiamiento, que de acuerdo a todas la señales que hemos recibido será un paquete de ayuda bien importante.

Es decir, a través de un análisis de sostenibilidad de deuda podemos determinar conjuntamente con el FMI cuál es la capacidad de pago de la República a largo plazo y se hará una oferta a los acreedores de Venezuela para llevar a mejor término posible estos compromisos.

-¿Esperan que vengan mayores demandas contra Venezuela? 

-Le hemos pedido a todos los acreedores que la mejor manera de un ganar-ganar para todos, es que no procedan a buscar sus acreencias en tribunales donde no se sabe la capacidad de pago que tiene la República, sino que el mejor incentivo es que los acreedores conversen con la nación y se determine la capacidad de pago. Lo que se está buscando es un proceso de renegociación de pasivos que sea lo más ordenado posible para bienestar tanto de los venezolanos como de los acreedores.

-¿Está prevista una negociación con China, se revisarán las condiciones de pago con petróleo?

-Al final de estas acreencias están los préstamos bilaterales con China y Rusia, por lo que de la misma manera que estamos hablando con el resto de los acreedores también nos tendremos que sentar con ambos países y buscar una adecuación de los pagos que debe hacer Venezuela de acuerdo a su capacidad de pago.

Aún en riesgo

Grisanti sostiene que además de preparar un plan de renegociación de la deuda pública externa, se está trabajando en varios puntos para la defensa de los activos en el exterior de la industria petrolera. Advierte que aun la refinería Citgo Petroleum, propiedad de Pdvsa en Estados Unidos, corre el riesgo de ser blanco de otros acreedores.

-Luego de cancelado los intereses del bono Pdvsa 2020, ¿tienen temor de que otros bonistas demanden para exigir su pago?

-El mercado entiende que el Pdvsa 2020 tiene una característica absolutamente distinta al resto de los bonos. Tiene una garantía, un colateral que obliga a su pago porque sino se pierde ese colateral cuyo valor es muy superior al valor del bono. Lo que hizo el gobierno de Maduro fue como si una familia colocara en garantía su casa para comprarse un par de zapatos, esto no tenía sentido. Luego de pasar por la disyuntiva de si pagar los zapatos o perder la casa, se tomó la decisión de honrar el par de zapatos.

El resto de los tenedores de bonos está consciente de eso, de hecho este grado de conciencia se puede medir por el precio que han mostrado los bonos 2020 el cual se encuentra en 90%, en cambio los demás títulos de deuda venezolana se negocian entre 20% y 30%, es decir, el mercado está reconociendo que son dos deudas completamente diferentes.

-¿Cuentan con fondos disponibles para el pago de la amortización por $900 millones del Pdvsa 2020 que se debe ejecutar en octubre?

-Hay mucha incertidumbre de lo que pueda pasar de aquí a octubre. No podemos adelantar posición a ese respecto. Esperemos que para esa fecha se haya materializado el cese de la usurpación y podamos tener un gobierno totalmente en ejercicio que pueda hacer frente a sus acreencias en divisas.

-¿Luego del pago del Pdvsa 2020 se puede decir que pasó el riesgo de perder Citgo?

-Podemos decir que Citgo está en una posición menor de riesgo. Se ha heredado una gran cantidad de pasivos y el principal activo que tenemos los venezolanos en el extranjero es Citgo. Creemos que algunos de sus acreedores seguirán intentando buscar la venta de ese activo para cobrar lo que se les adeuda, por lo que el equipo venezolano que está trabajando en las estrategias para defender los activos en el exterior seguirá utilizando los mejores argumentos y asesores para evitarlo.

-¿Están tomando acciones para tomar posesión de los otros activos de Pdvsa en el exterior?

-Se están estableciendo contactos con los gobiernos y empresas socios de Pdvsa, para buscar mantener y salvaguardar esos activos. Hasta ahora las conversaciones han sido positivas. En esas fases de negociación se ha escuchado la posición del presidente Guaidó y hasta ahora ha habido receptividad sobre la muy difícil situación del país, pero no estamos excepto de riesgos y hemos venido trabajando para disminuir la posibilidad de perdida de activos o embargos. Sin embargo, las deudas son tantas que por supuesto se mantiene un riesgo importante sobre esos activos.

-¿Es prioritario atender la deuda de Pdvsa antes de comenzar los planes para recuperar la industria?

-Son temas en los cuales se trabajarán simultáneamente, ya que la reestructuración de pasivos de la nación dependerá de la capacidad de reconstrucción y generación de riqueza que tenga el país, pero tomando siempre como prioridad la ayuda humanitaria y la salida de esta fuerte crisis que sufren los venezolanos.

Compartir en........

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *